Huinganco Florece

De Asia Central al norte neuquino: el tulipán florece en Huinganco

Una flor que recorrió continentes encontró en Huinganco condiciones ideales para desarrollarse. Con 16.600 bulbos cultivados durante esta temporada, la localidad recupera una experiencia iniciada hace más de dos décadas y suma producción, conocimiento y turismo. La floración será protagonista de las actividades de “Huinganco Florece”.
domingo 25 de octubre de 2026

Antes de colorear la primavera del norte neuquino, el tulipán recorrió un largo camino. Su historia comenzó en Asia Central, continuó en Persia y el Imperio Otomano, cruzó hacia Europa y alcanzó una enorme popularidad en los Países Bajos. Siglos después y a miles de kilómetros de distancia, esta flor encontró en Huinganco un paisaje de montaña donde escribir un nuevo capítulo.

La historia local cuenta que todo comenzó de una manera mucho más sencilla. Doña Ramona, una de las primeras pobladoras de Huinganco, cultivaba tulipanes en el jardín de su casa como plantas ornamentales. Aquellas flores que decoraban su patio fueron una temprana presencia de la especie en el paisaje cordillerano, mucho antes de que se pensara en su potencial productivo.

Hoy, los tulipanes forman parte de una iniciativa que combina producción, desarrollo local y turismo, y que durante octubre ofrece además una postal diferente en el Vivero Provincial de Huinganco.

Una flor que conquistó el mundo

Originario de Asia Central, el tulipán se difundió hacia Persia y posteriormente llegó al Imperio Otomano, donde adquirió relevancia ornamental y cultural. Durante el siglo XVI fue introducido en Europa y encontró en los Países Bajos uno de sus principales centros de desarrollo.

Su popularidad fue tal que durante el siglo XVII protagonizó la denominada “Tulipomanía”, un período caracterizado por una intensa especulación económica alrededor de determinados bulbos y variedades.

Con el paso del tiempo, los Países Bajos desarrollaron una industria altamente especializada en mejoramiento, multiplicación, producción y comercialización. En 2024 se cultivaron allí unas 14.740 hectáreas de tulipanes, más de la mitad de la superficie destinada en ese país a los bulbos florales.

Pero producir en el hemisferio sur abre una posibilidad particular: hacerlo en contraestación respecto de los grandes centros productores del hemisferio norte. Y allí aparece Huinganco.

De un jardín familiar a una experiencia productiva

A comienzos de la década del 2000, la Municipalidad de Huinganco, con el acompañamiento del INTA, comenzó a evaluar las posibilidades que ofrecía el norte neuquino para producir comercialmente bulbos de tulipán.

El proyecto estuvo acompañado por el ingeniero agrónomo Javier Cirielli, del INTA, y contó con la participación de productores locales. Durante las campañas experimentales de 2001, 2002 y 2003 se implantaron más de 345.000 bulbos, se probaron variedades comerciales, se capacitó a productores y se desarrollaron técnicas adaptadas a las condiciones climáticas de la localidad.

Los resultados fueron alentadores: los estudios determinaron que Huinganco posee muy buenas condiciones para obtener bulbos con calidad sanitaria y comercial, ubicando al lugar entre las regiones argentinas con aptitud para desarrollar este cultivo.

La experiencia perdió continuidad durante varios años, pero el conocimiento generado quedó como antecedente para recuperar el proyecto.

El regreso de los tulipanes

Más de dos décadas después de aquellas primeras experiencias, en 2025 el Gobierno provincial reactivó el cultivo mediante un trabajo conjunto encabezado por el Centro PyME-ADENEU, el Vivero Provincial de Huinganco, la Municipalidad local, el ministerio de Economía, Producción e Industria y la secretaría de Producción.

La nueva etapa comenzó con la implantación de 5.000 bulbos en una parcela demostrativa y experimental del Vivero Provincial. Los resultados productivos y el interés generado por la floración permitieron avanzar durante 2026 hacia una escala mayor.

Esta temporada se incorporó además infraestructura destinada al riego, almacenamiento y manejo posterior a la cosecha. El proyecto cuenta con la participación de Pluspetrol mediante el aporte de equipamiento y bulbos, junto con el acompañamiento técnico de la Estación Experimental INTA Esquel y del productor de tulipanes de Trevelin Juan Carlos Ledesma.

16.600 bulbos y una primavera llena de colores

La campaña 2026 es la segunda temporada de esta nueva etapa y marca un crecimiento significativo. En el Vivero Provincial se cultivaron 16.600 bulbos: 7.600 de calibres comerciales y otros 9.000 de calibres menores destinados principalmente al engorde.

La plantación se realizó el 28 de mayo. Con la llegada del invierno comenzó el desarrollo bajo tierra y hacia fines de julio aparecieron los primeros brotes. Septiembre dio paso al crecimiento vegetativo y octubre trajo el momento más esperado: la floración. 

Detrás de la postal de colores existe un trabajo que continúa durante prácticamente todo el año. Después de la floración llegará el desflorado para favorecer el crecimiento del bulbo; luego continuará su engorde hasta la cosecha, prevista para enero, y posteriormente se realizará la limpieza, clasificación y conservación para una nueva temporada.

La producción obtenida este año estará destinada principalmente a incrementar la disponibilidad de bulbos para futuras campañas, con la previsión de comenzar la comercialización a partir de 2027.

Huinganco Florece

En este escenario, la floración también se convierte en una oportunidad para sumar experiencias turísticas. “Huinganco Florece” invita a acercarse al Vivero Provincial y descubrir un paisaje que durante algunas semanas del año cambia su fisonomía con las distintas tonalidades de los tulipanes.

La propuesta permite que el visitante no solamente contemple las flores, sino que conozca la historia y el proceso productivo que existe detrás de cada bulbo.

El proyecto apunta precisamente a que producción y turismo puedan crecer de manera conjunta. Entre sus objetivos se encuentran diversificar la matriz productiva del norte neuquino, generar oportunidades de empleo, fortalecer las capacidades técnicas locales, promover emprendimientos privados relacionados con la floricultura y consolidar la floración primaveral como un nuevo atractivo turístico.

Así, aquella flor que comenzó su recorrido hace siglos en Asia Central y que alguna vez creció en el jardín de Doña Ramona encuentra hoy un nuevo lugar en Huinganco. Entre montañas y primavera, los tulipanes vuelven a florecer como una postal para disfrutar, pero también como la semilla de una actividad con potencial productivo y turístico para todo el norte neuquino.

De Asia Central al norte neuquino: el tulipán florece en Huinganco
De Asia Central al norte neuquino: el tulipán florece en Huinganco
De Asia Central al norte neuquino: el tulipán florece en Huinganco