Referente en la Patagonia
Neuquén avanza en su recategorización en el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas
El sistema público de salud, a través de Hospital Provincial Neuquén (HPN), dio un paso significativo hacia su recategorización dentro del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas, luego de recibir una auditoría del Ministerio de Salud de la Nación. La evaluación permitió analizar los resultados alcanzados por la institución durante los últimos años y avanzar en el reconocimiento de su capacidad para resolver intervenciones de mayor complejidad.
Alejandra Farrel, médica pediatra y cardióloga infantil, referente del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas en el HPN, destacó la importancia de esta instancia, que se realizó luego de varios años sin auditorías nacionales. “Para nosotros fue muy importante volver a recibir esta evaluación, porque nos permite saber cómo estamos trabajando, revisar nuestros resultados y reconocer cuánto hemos avanzado. Esta auditoría nos abre un horizonte muy importante, que es la posibilidad de avanzar hacia una recategorización del programa”, señaló.
La evaluación comprendió el período entre el 1 de enero de 2022 y el 31 de diciembre de 2023. Durante ese lapso se analizaron historias clínicas e indicadores vinculados con el diagnóstico prenatal, los tiempos de resolución ante emergencias, la efectividad de la red de derivación, las tasas de sobrevida y la capacidad quirúrgica del establecimiento.
En este sentido, Farrel recordó que el hospital fue acreditado en 2010 para realizar cirugías de baja complejidad. Sin embargo, a partir del crecimiento de sus capacidades y de la incorporación de equipamiento, también comenzó a resolver intervenciones de mayor complejidad, aunque hasta el momento debían realizarse mediante autorizaciones excepcionales.
“Lo importante de esta posible recategorización es que nos permitiría operar a niños con patologías de mayor complejidad de manera programada y no tener que solicitar una autorización excepcional ante cada situación de urgencia. Es un avance muy significativo para el hospital y para toda la región”, explicó.
Durante el período auditado, el HPN recibió 99 asignaciones de pacientes provenientes de distintos puntos de la Patagonia. Los resultados de la evaluación fueron satisfactorios y evidenciaron mejoras respecto de auditorías anteriores, particularmente en la articulación de la red de derivaciones y en la calidad de atención.
“Avanzamos mucho en comparación con evaluaciones anteriores. Mejoramos el trabajo en red, las derivaciones y la calidad de atención. Esto no hubiera sido posible sin el trabajo colectivo, la capacitación permanente de nuestros recursos humanos y el compromiso de cada uno de los sectores que participan en la atención de estos pacientes”, destacó Farrel.
La atención de las cardiopatías congénitas requiere de un abordaje integral y altamente especializado. El HPN cuenta con un equipo interdisciplinario conformado por cardiólogos infantiles, cirujanos cardiovasculares, anestesiólogos especializados en patologías cardiovasculares, electrofisiólogos y hemodinamistas.
A su vez, participan instrumentadoras quirúrgicas, perfusionistas, profesionales de laboratorio y hemoterapia, equipos de recuperación cardiovascular, terapistas pediátricos, neonatólogos y enfermeros, cuyo trabajo articulado resulta fundamental para garantizar una atención integral.
Farrel también ponderó el rol de la Unidad de Medicina Fetal, especialmente en “la detección y el diagnóstico prenatal de estas patologías, lo que permite anticipar necesidades y planificar oportunamente la atención de cada paciente”.
La auditoría nacional representa, de esta manera, un reconocimiento al trabajo sostenido por los equipos del Hospital Provincial Neuquén y un avance hacia una nueva etapa de desarrollo de su capacidad resolutiva. La posibilidad de alcanzar la categoría de mediana complejidad permitiría ampliar las prestaciones quirúrgicas y fortalecer la atención de niños y niñas con cardiopatías congénitas de Neuquén y de toda la Patagonia.