Patrimonio natural
Cañada Molina, el refugio de los cipreses más antiguos del país
El Área Natural Protegida Cañada Molina se encuentra en el departamento Minas, sobre el faldeo oeste de la Cordillera del Viento, a pocos kilómetros del paraje Charra Ruca y de Huinganco. Fue creada en 1993 y su principal objetivo es proteger el bosque de ciprés de la cordillera (Austrocedrus chilensis) de distribución más septentrional del país, considerado el relicto mejor conservado de las antiguas poblaciones que ocuparon la zona.
Estos bosques representan un patrimonio natural de gran importancia. Algunos ejemplares alcanzan una antigüedad estimada de hasta 1.300 años y constituyen uno de los pocos vestigios de una formación que, con el paso del tiempo, desapareció casi por completo por el aprovechamiento de su madera. Estudios científicos indican que estas poblaciones lograron sobrevivir a la última glaciación, hace aproximadamente 20.000 años, en refugios libres de hielo, lo que permitió conservar una diversidad genética excepcional para la especie.
La preservación del patrimonio natural es posible gracias al trabajo articulado entre guardaparques, pobladores e instituciones de la región. En esta tarea participan la Escuela Primaria Forestal N°162 de Charra Ruca y el vivero provincial de Huinganco, donde se recolectan semillas y se producen plantines de ciprés de la cordillera que luego son implantados dentro del área protegida.
Cada temporada, los guardaparques realizan el seguimiento de estos ejemplares para evaluar su desarrollo y fortalecer la recuperación de estas valiosas poblaciones. Asimismo, la creación de la Reserva Municipal Bosque Nativo por parte del municipio de Andacollo complementa las acciones de conservación de otros bosques de ciprés ubicados sobre la margen oeste del río Neuquén.
Quienes recorren Cañada Molina pueden acceder a un sendero interpretativo que parte desde la oficina de guardaparques, en Charra Ruca, y conduce hasta el límite del área protegida, donde es posible observar ejemplares de ciprés de la cordillera en su ambiente natural. Se recomienda informar el recorrido al personal de guardaparques, que brinda orientación sobre las características del lugar y las condiciones para disfrutar del espacio que conserva parte fundamental del patrimonio natural de la provincia y contribuye al desarrollo de un turismo basado en la conservación y la educación ambiental.