2026-05-17

Iniciativa de la secretaría de Cultura

Las Bibliotecas Populares se fortalecen con acompañamiento de la provincia

Desde el año pasado se lleva adelante un programa que brinda apoyo financiero para reparaciones, mantenimiento y compra de equipamiento. Ya alcanzó a 33 instituciones de 15 localidades, con una inversión de 305 millones de pesos.

El programa de Fortalecimiento de Bibliotecas Populares, que puso en marcha el gobierno de la provincia del Neuquén el año pasado, continúa avanzando en instituciones ubicadas en distintas localidades del territorio mediante obras de mantenimiento edilicio, reparaciones, renovación de espacios y compra de equipamiento, entre otras acciones.

La iniciativa, que se implementa a través de la secretaría de Cultura del ministerio de Juventud, Deportes y Cultura, busca mejorar la infraestructura y accesibilidad de estos espacios considerados clave para el acceso de la ciudadanía a la cultura, la educación y la información.

Hasta el momento se ha logrado una cobertura territorial significativa, alcanzando regiones como Confluencia, Lagos del Sur, Del Pehuén, Alto Neuquén y Vaca Muerta, con impacto en 33 bibliotecas de 15 localidades y una inversión de 305 millones de pesos. En la mayoría de los casos, recibieron dos aportes de cinco millones de pesos cada uno.

Ya forman parte del programa instituciones de Neuquén, Plottier, Centenario, Cutral Co, San Martín de los Andes, Junín de los Andes, Villa La Angostura, Villa Pehuenia, Aluminé, Zapala, Las Coloradas, El Huecú, Loncopué, Huinganco y Rincón de los Sauces.

En Neuquén capital

Una de las instituciones beneficiadas es la Biblioteca Popular Homero Manzi, ubicada en el barrio Belgrano de Neuquén capital, que cuenta con 35 años de trayectoria. “Tenemos unos 13.000 ejemplares para niños, adolescentes y adultos. Además de la posibilidad de lectura en la sala, se prestan los libros y también contamos con una Mochila Viajera, que va a comedores o a escuelas que no tienen bibliotecas, y se lleva el material didáctico”, contó su presidenta, Elida Sáez. Tiene 200 socios, 50 de ellos activos.

“Este programa es muy bueno: el gobierno ha hecho una tarea muy ordenada, muy prolija, llegando a las bibliotecas. Han hecho un esfuerzo y se lo agradecemos porque nosotros también hacemos un gran esfuerzo para sostener estos ámbitos educativos, de contención social, que son necesarios para la comunidad”, consideró Sáez.

La institución está realizando una ampliación de sus instalaciones en el piso superior, que funcionará para las actividades culturales, y que está siendo equipada con los fondos obtenidos a través del programa. Con un primer aporte se compraron azulejos para los sanitarios, parte de los pisos, calefactores, un termotanque e insumos para revestir el techo, en tanto que el segundo aporte se destina a la mano de obra para diversos trabajos y otros materiales necesarios.

Por otra parte, en el barrio Gregorio Álvarez de la misma ciudad se encuentra la Biblioteca Popular Ángel Edelman, creada en 1990 por vecinos que querían contar con un espacio para que los chicos de la zona pudieran estudiar y acceder a la consulta de libros. Primero funcionó en un inmueble en la calle Collón Curá y en 1996 se mudó a la actual sede, en calles 5 esquina 3. Cuenta en sus estanterías con casi 20.000 libros y tiene cerca de 1.800 socios (más de 100 activos).

El secretario de la institución, Víctor Hugo Urra, explicó que los aportes provinciales se destinaron a mantenimiento y mejoras generales. “El edificio ya tiene sus años y contaba con falencias estructurales, por eso le dimos prioridad a reparaciones de filtraciones de agua, limpieza de tanques y calefactores, mantenimiento de equipos de calefacción central y pintura de algunos sectores”.

En relación con el acompañamiento de la provincia, consideró que “nos parece bárbaro que se ayude a las bibliotecas, como sé que también se está ayudando a los clubes. Está muy bueno porque en definitiva es algo que le llega a la gente”.

En la región cordillerana

Otra de las instituciones alcanzadas por el programa es la Biblioteca de Frontera Gregorio Álvarez, que tiene 42 años de historia y es la única biblioteca popular de Junín de los Andes. Cuenta con unos 200 socios activos.

“Recibimos a diario niños, jóvenes y adultos que vienen a estudiar, a hacer trabajos, tareas, reuniones. Es un lugar de encuentro y permanencia, principalmente para quienes viven lejos y tienen que esperar el colectivo o hacer tiempo”, contó su presidenta, Blanca Lauman.

Con el aporte recibido realizaron algunas reformas edilicias, trabajos de pintura, y el cambio de la puerta de entrada y las luminarias, que tenían más de 40 años de uso y era necesario reemplazar. También se adquirieron libros para la ‘bebeteca’ y el piso blando para la sala infantil.

Respecto del programa provincial, Lauman consideró que “es necesario, bueno y oportuno. Sin esos acompañamientos, para instituciones chicas como la nuestra es imposible afrontar gastos como los que hicimos solo con las cuotas de los socios”.

En San Martín de los Andes también se implementa el programa en la Biblioteca Popular 9 de Julio, creada en noviembre de 1918. Cuenta con cerca de 740 socios y es utilizada por mes por unas 1.870 personas, entre niños, adolescentes y adultos.

Su presidente, Ricardo Leggieri, consideró que “el programa para nosotros es excelente, ayuda mucho a la biblioteca. Tratamos de utilizar los aportes de manera productiva y eficaz y hemos tenido muy buenos comentarios de la gente”.

Con los aportes se hicieron trabajos muy necesarios: se cambió el techo completo del sector narrativas y conservación, que es donde se encuentra el 95% de los libros, donde se filtraban las lluvias, poniendo en riesgo el material de la institución.

También se utilizó para hacer el recambio de pisos en un segundo piso, tareas reparación y mantenimiento en ventanales de madera y en algunas salas.

Zona centro de la provincia

En Cutral Co existe desde 1994 la Biblioteca María Elena Tejeda de Lastra. “Es la única biblioteca popular de la ciudad que sigue funcionando de unas 17 que nacieron juntas en la década del ‘90, cumpliendo una función sociocultural importante y ofreciendo sus instalaciones a la comunidad”, contó José Luis Cotter, presidente de la institución.

Durante sus más de 30 años de existencia tuvo más de 20.000 socios, y en la actualidad cuenta con alrededor de 100 socios activos. Los aportes del programa han sido de gran utilidad para la institución: se reemplazó el sistema de luminarias internas de tubos de neón por lámparas led, se reformó uno de los sanitarios colocando barrales y un adaptador de inodoro para personas con discapacidad y se modificó el sistema de Internet, reemplazando un sistema obsoleto y logrando una reducción del 50% del costo.

También está previsto reemplazar un cerco verde que oficia de medianera por uno de materiales premoldeados. “Este programa llegó muy a tiempo como salvavidas financiero de la biblioteca, en un momento un tanto crítico en la faz económica donde apenas se cubrían los gastos, es un aporte muy valedero para poder mantener y mejorar estructura y servicio”, destacó Cotter.

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